La exposición solar controlada tiene importantes beneficios para nuestro organismo. Desde la mejora de nuestro bienestar hasta la producción de vitamina D en la piel, nutriente esencial para la salud de los huesos y dientes. Sin embargo, sin una protección adecuada, los rayos solares pueden ser muy perjudiciales para nuestra piel, especialmente para la piel de los niños, más sensible que la de los adultos.

Por eso, es importante que desde bien pequeños sean conscientes de la importancia de las cremas solares, así como el daño que pueden producir las radiaciones solares en su piel. Y aquí los padres tienen un importante tarea; no solo concienciar a sus hijos de los riesgos de los rayos del sol, sino también actuar en consecuencia y maximizar el uso de los protectores solares tanto en los niños como en ellos mismos.
Pero, ¿cuál es la mejor protección solar para los niños? ¿Sirven todas las cremas solares?

La piel de los niños es diferente a la de los adultos

La piel de los niños, y sobre todo la de los bebés, tiene varios aspectos especiales que la hacen diferente a la de un adulto.

Las principales características de la piel infantil son:

  • El grosor de la epidermis es menor que el de una persona adulta. Siendo la capa más externa de la piel, la epidermis hace de barrera y nos protege frente a toxinas, bacterias y alérgenos, entre otras influencias medioambientales. Del mismo modo, la capa más externa de la epidermis, llamada estrato córneo, no está suficientemente desarrollada, lo que hace que se trate de una piel más delgada.
  • La producción de melanina tampoco está plenamente desarrollada en la piel infantil. La melanina es la sustancia que produce la coloración de la piel, el pelo y los ojos. Es también la que absorbe los rayos solares peligrosos, convirtiéndose en la primera defensa contra el sol.
    Cuanto más clara sea la piel del niño menos melanina tiene para absorber las radiaciones solares y, por lo tanto, tiene menos protección contra los efectos nocivos del sol. Para evitar lesiones en la piel y futuras enfermedades, tanto los niños de piel clara como los de piel más oscura necesitan protegerse de los rayos solares.
  • Insuficiente desarrollo de mecanismos defensivos. Las glándulas sebáceas, que tienen como función sintetizar el sebo que lubrica y protege nuestra piel, son escasas y el sistema inmune es aún inmaduro. Esto puede causar una desprotección ante las infecciones y aumentar el riesgo de padecer enfermedades cutáneas.

La piel del niño está más expuesta a la deshidratación y es más frágil frente a los factores externos, como las radiaciones solares.
Por todo ello, tanto la piel de los bebés como la de los niños se deben cuidar de modo especial. Es importante usar productos creados y elaborados especialmente para ellos. ¡Y los protectores solares adecuados para su piel no deben ser menos!

¿Hay diferencias entre el protector solar para niños y para adultos?

Ahora que conocemos que la piel de los adultos no es igual que la de los niños y que pueden llegar a quemarse con bastante más facilidad, debemos saber que el protector solar para niños también será diferente que el de las personas adultas.

Existen en el mercado distintas cremas solares infantiles, con composiciones diferentes y adaptadas a las necesidades de su piel.

A diferencia de las cremas solares para adultos, un protector solar para niños no lleva alcohol, o el porcentaje es más bajo, para evitar la sequedad de la piel.

No tienen conservantes ni perfumes, por lo que disminuye el riesgo de reacciones alérgicas. Si un niño usase un protector solar para adultos, podrían producirse reacciones en su piel como enrojecimiento, sarpullido, picazón o incluso ampollas.

También suelen tener una gran resistencia al agua y a la fricción, para mantener la barrera protectora durante baños y juegos.

Consejos para elegir el mejor protector solar para niños

Escoger la crema solar ideal para los niños no es nada fácil y a menudo nos surgen una serie de dudas. ¿Son todas iguales? ¿Todas protegen igual?
Son muchos los factores y características que influyen a la hora de elegir uno, pero hay 5 que no puedes olvidar si quieres optar por el mejor protector solar para niños:

  • No hay que utilizar la crema solar del verano anterior. Una vez abierto el envase, en función del fotoprotector, el periodo de tiempo de uso puede oscilar entre 6 y 12 meses. Pasada esa fecha es probable que el producto se haya degradado, por lo que no se puede garantizar ni su efectividad, ni que la protección sea la misma que la del índice de protección indicado en el envase. Hay que revisar siempre la fecha de caducidad o de validez después de la apertura (PAO) para asegurarse.
  • Tienen que ser hipoalergénicos. Si en el protector solar está indicado que es hipoalergénico significa que no contiene ninguna sustancia que pueda provocar reacciones alérgicas en la piel.
  • Se debe elegir una protección alta. Para bebés se recomienda utilizar un factor de protección solar SPF 50+ y en niños se recomienda utilizar factores de alta (30) y muy alta protección (50+).
  • Es aconsejable escoger los que estén elaborados con filtros físicos o minerales. Compuestos por óxido de zinc o por dióxido de titanio, estos filtros solares actúan sobre la piel a modo de pantalla como microespejos y reflejan las radiaciones UV del sol.
    Los protectores solares con filtros químicos no son aconsejables para bebés y niños menores de tres años ni para personas con piel sensible, ya que la absorción de las moléculas químicas que los componen pueden provocar irritaciones y alterar la barrera cutánea. Además, producen un impacto negativo sobre los ecosistemas marinos, puesto que dañan los corales y la fauna que vive en ellos.
  • Los protectores solares ecológicos son la mejor elección. Para que nuestros hijos vivan en un mundo limpio y agradable, el protector solar ecológico además de cuidar su piel, ayuda proteger y cuidar el planeta.

Protector solar biodegradable para niños

Muchas veces nos preocupamos por si nuestros cosméticos son o no tóxicos para nosotros, pero olvidamos cómo puede repercutir en el resto del planeta. En el caso de los protectores solares, la mayoría de ellos son perjudiciales para la flora marina, sobre todo para los arrecifes de coral.

Los protectores solares biodegradables con filtros físicos, además de ser seguros para la piel son respetuosos con el medio ambiente y con el ecosistema marino: están compuestos por minerales que interactúan con la flora y la fauna marina sin complicaciones.

Para asegurarnos de que son protectores solares biodegradables y además ecológicos, debemos encontrar en el envase del protector solar el sello “bio” o “eco”, certificado por organismos independientes como “Cosmebio”.

El Spray solar niños SPF 50 BIO de Bioregena es un protector solar biodegradable para niños presentado en formado de tubo spray, ideal para pieles claras o sensibles, y para niños mayores de 3 años. Posee certificación BIO por la asociación Cosmebio, que garantiza que los productos son elaborados con el máximo posible de ingredientes de origen natural. Hipoalergénico y resistente al agua, está formulado para no dejar manchas blancas en la piel.

Recomendaciones para proteger a los más pequeños del sol

Tanto para bebés como para niños, debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones y precauciones para protegerlos del sol. Según la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios), además de usar protector solar, siempre que los niños estén al aire libre se recomienda:

  • Buscar la sombra. Para prevenir las quemaduras solares, la piel de los niños debe estar protegida de los dañinos rayos solares, sobre todo en las horas en las que la radiación ultravioleta es más intensa y perjudicial.
  • Cubrir la cabeza del niño con un sombrero, un gorro o una gorra.
  • Hidratarlos con agua y refrescarles el cuerpo y la cabeza.
  • Vestir al pequeño con ropa larga y ligera, para favorecer la protección contra los rayos UVB.

Es importante saber que existen zonas más sensibles y más propensas a las quemaduras. A la hora de aplicar la crema solar, es conveniente incidir sobre el cuero cabelludo y la nuca, los hombros, los pómulos, la nariz, el empeine y la planta de los pies.

Puedes conocer las características de las cremas solares para bebés, así como las recomendaciones para proteger a los más pequeños del sol, en nuestro artículo “Una crema solar ecológica para bebés, la mejor opción”.

Bioregena, una marca consciente

Bioregena nace de la necesidad de ofrecer a toda la familia productos de protección solar elaborados únicamente con filtros minerales, ingredientes de origen natural y de agricultura ecológica y con el máximo respeto por el medioambiente.

Todos los productos de la marca se fabrican en Francia y contienen de media un 99% de ingredientes naturales y un 76% de ingredientes bio. Además, de acuerdo a la normativa ecológica: se excluyen todos los químicos que puedan ser sustituidos por ingredientes de origen natural.

Al dar prioridad a materias primas provenientes de agricultura ecológica, apoyamos un modo de producción que respeta el medioambiente y ayuda a conservar la naturaleza.