Una crema solar ecológica para bebés, la mejor opción

Llega el verano y con él las ganas de ir a la playa a refrescarnos y tomar el sol. Pero ¿qué pasa si tenemos un bebé en casa?

Com todos sabemos la exposición a las radiaciones solares supone un riesgo importante para nuestra piel. Y no hablamos únicamente de quemaduras o fotoenvejecimiento, sino también cáncer.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) unos de los cánceres más frecuentes en el mundo es el cáncer de piel. Y la exposición a los rayos ultravioleta (UV) es el principal factor de riesgo para la aparición de este tipo de cáncer.

La mejor protección solar para bebés

El cáncer de piel en los niños es muy poco frecuente, pero en la edad adulta es cuando este cáncer ve aumentada su presencia.

Nuestro organismo tiene la capacidad de defenderse de los efectos negativos de los rayos ultravioletas sobre la piel. Esta capacidad es la que se llama “capital solar”.

¿Qué es el capital solar?

Es la capacidad que tiene nuestro organismo de regenerarse, de repararse delante de los posibles efectos dañinos de los rayos ultravioletas.

Estas reacciones defensivas actúan de forma natural cuando nuestro organismo detecta que estamos expuestos al sol. Pero este capital no es infinito, es una reserva. Nuestro organismo la usa cada vez que lo considera oportuno, cada vez que nuestra piel se enfrenta a los rayos solares.

Cuando esta reserva se activa, nuestro cuerpo consume melanina, queratina y vitaminas que el mismo organismo repone. Pero al cabo de un tiempo pueden agotarse y, por lo tanto, nuestro organismo va perdiendo la capacidad de protegerse él mismo del sol.

Una vez esta reserva se agota, es cuando empiezan a aparecer los signos de envejecimiento de nuestra piel causados por la prolongada exposición solar: arrugas, manchas pigmentarias, sequedad extrema. Incluso pueden aparecer tumores benignos o lesiones cancerosas.

Por este motivo los especialistas alertan que los efectos de la radiación de los rayos UV se acumulan a lo largo de nuestra vida y que la piel conserva la memoria.

El capital solar según las personas

No todas las personas tienen el mismo capital solar. La cantidad de esta reserva depende de dos factores diferentes:

  • Código genético
  • Fototipo

El fototipo es la capacidad que tiene nuestra piel de asimilar la radiación solar, y mide la piel en función su sensibilidad a la radiación ultravioleta. Existen 6 fototipos diferentes y se debe escoger la protección más adecuada en función del fototipo de cada uno. Cuanto más clara y blanca sea la piel, más protección solar se necesita.

Consecuencias de la pérdida de capital solar

La exposición al sol es muy necesaria para que nuestro cuerpo pueda absorber la Vitamina D, pero es importante ser conscientes que debemos protegernos durante las horas de más radiación y, sobretodo, proteger a los más pequeños.
Las agresiones que sufre nuestra piel se acumulan desde que somos pequeños, desde que nacemos.
Para poder prevenir lesiones y, sobretodo, el cáncer de piel, es muy importante evitar la exposición a los rayos UV y proteger a los bebés de forma adecuada.

Aunque la mejor protección solar es dejar al bebé siempre en la sombra, protegerlos con gorras, camisetas, sombrillas…, es importante tener en cuenta que la piel de los lactantes es muy sensible a los rayos UV del sol. Pueden quemarse fácilmente y, además, pueden sufrir deshidratación. Hay que tener en cuenta que aunque los dejemos debajo de la sombrilla, la arena refleja el sol (hasta en un 30%) y pueden quemarse con facilidad.

Pero no todos los protectores solares son los adecuados. Debemos escoger específicamente, una crema solar para bebés. En el mercado hay una gran variedad de cremas solares para bebés. ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de escoger una crema solar para bebés?

Crema solar ecológica

Un protector solar ecológico es garantía que no lleva sustancias químicas añadidas, para combatir la radiación solar. Estas sustancias, la mayoría derivadas del petróleo, absorben los rayos UV del sol. Pero también pueden actuar como disruptores endocrinos, es decir, que pueden alterar el sistema hormonal.

El protector solar puede estar muchas horas en contacto con la piel del bebé y sus ingredientes penetran en su cuerpo. Por este motivo es importante escoger un protector solar sin sustancias químicas añadidas, una crema solar ecológica para bebé, que proteja su salud por fuera, pero también por dentro.

Además de no contener sustancias químicas, con la elección de una crema solar ecológica también actuamos por un mundo sostenible. Una crema solar ecológica para bebés utiliza ingredientes que provienen de la agricultura ecológica. No contiene ingredientes petroquímicos ni OGM (organismos genéticamente modificados), los envases que se utilizan son reciclables. En definitiva, cumple todos los requisitos que exigen los certificados ECO.

Crema solar de bebé con filtros físicos

Los protectores solares pueden utilizar dos tipos distintos de filtros para proteger la piel del sol. Estos componentes pueden ser filtros químicos o filtros físicos o minerales.

Como hemos comentado anteriormente, es aconsejable escoger una crema solar de bebé con filtros físicos o minerales. Estos componentes actúan como microespejos que reflejan las radiaciones UV del sol. Por su baja probabilidad de generar alergias o sensibilidad en la piel, son altamente recomendados para los bebés y también para los niños.

Factor de protección

Para escoger una buena crema solar para bebé es importante destacar el factor de protección. Debe de ser una protección solar de índice elevado, por lo que se recomienda siempre un índice de 50 o 50+.

Debemos de tener en cuenta que el factor de protección indica el tiempo durante el cual la crema está siendo efectiva, y que en función del fototipo de piel deberemos optar por una mayor intensidad de protección. Es decir que debemos aplicar la crema con la suficiente frecuencia en función de nuestro tipo de piel y de la radiación a la que nos expongamos, para asegurarnos que la protección es la adecuada.

Protector solar de bebé sin nanopartículas

Las nanopartículas son partículas microscópicas que se encuentran en los filtros solares. Su misión es facilitar la extensión del producto a lo largo de la piel, a la vez que mejoran su estructura y textura.

Pero las nanopartículas pueden penetrar en la piel llegando a ser tóxicas, tanto para un bebé como para un adulto.

Consejos para proteger del sol la piel de tu bebé

Para aprovechar el verano y disfrutarlo en familia de forma segura, es importante tomar las precauciones necesarias para proteger a los niños de la radiación solar.

  1. Lo primero que debemos tener en cuenta es la protección de la piel. Escoger un protector solar ecológico para bebés, que sea hipoalergénico, con SFP 50 o 50+, es la mejor opción. En definitiva, comprar un protector solar de bebé que cumpla con los consejos expuestos en el apartado anterior.
  2. No utilizar el protector del año pasado. Todos los productos cosméticos, como los alimenticios, tienen fecha de caducidad. La mayoría están sobre los 12 meses, por lo que es aconsejable no utilizar el mismo producto del año anterior, si cumple más de 12 meses de la fecha inicial de uso.
  3. Evitar las horas de más radiación solar para ir a la playa o a la montaña.
    Se considera que las horas en las que los rayos ultravioleta son más intensos son entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde. Debemos tener en cuenta especialmente los días nublados, ya que mayoritariamente se cree que la protección solar no es necesaria. Pero debemos saber que pueden pasar entre el 50% y el 85% de los rayos solares, dependiendo de la densidad de las nubes. Por este motivo, es muy importante también poner crema solar a los bebés en estos días.
  4. Utilizar la capota y la sombrilla del cochecito del bebé siempre que se esté en el exterior, aun en días nublados.
  5. Vestir al bebé con ropa larga y ligera, utilizar sombreros con bordes que les cubran las orejas y el cuello. También es importante utilizar gafas de sol para protegerlo de posibles lesiones oculares.
  6. La hidratación es vital. Si el niño es lactante, pedirá comida más a menudo, para saciar su sed. Ofrecerle su hidratación habitual le ayudará a mantenerse hidratado.

Pasar unos días de verano en la playa o en la montaña es un plan familiar perfecto, pero debemos protegernos a consciencia y usar productos que resguarden nuestra piel del sol a la vez que son respetuosos con el medioambiente. Utilizar una crema solar ecológica para bebé, cuidará y dará protección a nuestro hijo, pero también ayudará a dejarle un planeta sano y lleno de vida.

Bioregena, una marca consciente

Bioregena nace de la necesidad de ofrecer a toda la familia productos de protección solar elaborados únicamente con filtros minerales, ingredientes de origen natural y de agricultura ecológica y con el máximo respeto por el medioambiente.

Todos los productos de la marca se fabrican en Francia y contienen de media un 99% de ingredientes naturales y un 76% de ingredientes bio. Además, de acuerdo a la normativa ecológica: se excluyen todos los químicos que puedan ser sustituidos por ingredientes de origen natural.

Al dar prioridad materias primas provenientes de agricultura ecológica, apoyamos un modo de producción que respeta el medioambiente y ayuda a conservar la naturaleza.